EL ARTE DE PONER LÍMITES SIN DRAMAS
TÍTULO: “EL ARTE DE PONER LIMITES SIN DRAMAS”
“ESPECIALIZACIÓN DOCENTE DE NIVEL INICIAL SUPERIOR EN EDUCACIÓN MATERNAL”- 2023
SEMINARIO FINAL
Autora: Cortes, Katherina
Palabras claves: Familia, escuela, comprensión, respeto, empatía.
La elección del tema “LOS LIMITES EN LA PRIMERA INFANCIA” es uno de los grandes conflictos que tenemos en general, donde la teoría y las acciones concretas de las docentes sobre los modos de establecer vínculos con los niños, no se corresponden en su totalidad.
Hoy en día tenemos las aulas colmadas de niños agresivos, ansiosos, con poca tolerancia a los límites y esto se debe en gran parte a que las familias complacen rápidamente los deseos de sus hijos. Por ejemplo: darles el celular, dejarlos jugar a la Tablet, pasar varias horas frente a la televisión, ya sea por no escucharlos llorar, evitar que hagan berrinches, o porque de esta forma le permite al adulto continuar con lo que está haciendo.
La confianza que nace del cuidado debe mantenerse a través de toda la vida. Esto se logra cuando los adultos guían al niño a través de prohibiciones y permisos que tienen un significado. (Erikson, 1973)
También debemos tener en cuenta que las familias actuales consideran que es la escuela la encargada de poner límites a los alumnos, cuando deberían pensar que la misma es un complemento en la educación de sus hijos.
Como docente creo que sería el mejor momento para enseñar habilidades sociales o involucrar a los niños en la resolución de conflictos, donde puedan resolver de una manera pacífica sin tener que llegar a la agresión, tales como fomentar conductas cooperativas, donde los niños puedan compartir, cooperar y ayudar a otros.
Establecer normas y limites es importante porque, por una parte, a nivel personal, nos ayudan a manejar las situaciones de frustración y nos preparan para la convivencia, las cosas no son muchas veces como nos gustaría que fueran; y por otra parte dan seguridad en la etapa infantil y adolescente, y permiten desarrollarse libremente dentro de ese entorno seguro por estar acotado, mejorando autoestima, la empatía y en general las habilidades sociales.
“Cada vez que escuchamos a un niño, que lo miramos, que lo ayudamos, que le explicamos que se debe y que no se debe hacer, estamos dejando huellas sobre su subjetividad” (Pitluk, 2013, p.106).
Esas huellas tendrán el poder de durar muchos años y por ello es necesario que cada una de las intervenciones del docente sea pensada, que pueda reconocer cuando se equivoca, para explicarlo y modificarlo. Es sabido que se cometen errores, poner mal un límite y poderlo percibir más tarde es frecuente. La actitud de explicar a los niños y justificar los por qué de ese accionar, también deja huellas.
Los niños actúan por impulsos, debemos dejarles experimentar y crecer mientras los interiorizan.
Poner límites es difícil, porque pasa por uno mismo; como estoy, que día tengo, que vivencias tengo, que miedos…Las cualidades nombradas no las tendremos siempre, somos personas. Pero siempre tiene que servir de norte, saber a lo que tengo que aproximarme. Es un trabajo personal, el adulto es quien debe guiar al niño.
En conclusión, enseñar a los niños sobre los límites es vital para ayudarles a convertirse en individuos seguros, empáticos y respetuosos. Todos los niños quieren y necesitan comprender las normas de cada uno de los contextos en los que viven (escuela, casa, parque, etc.)
Necesitan saber hasta dónde pueden llegar, y qué pasa cuando rebasan esos límites. Si no pasa nada, es decir, si no hay ninguna consecuencia, seguirán rebasando dichos límites.
Es por eso que poner límites es fundamental para la constitución de la personalidad del niño, muchas veces las dificultades que se nos presentan ante la falta de límites es la falta de tolerancia a la frustración (excesivo malestar al no poder realizar lo que se quiere), problemas de conducta (caprichos, agresividad), impulsividad, falta de reconocimiento de autoridad, dificultades en el reconocimiento del otro como sujeto y semejante.
“En el plano afectivo, el límite ayuda al niño a controlar aquellos aspectos de su conducta que no puede dominar por sí mismo. Ejercer un control sobre sus actos con ayuda de los adultos le permitirá incorporar normas y valores” (Gerstenhaber)
BIBLIOGRAFIA:
Pitluk, L. (2013). Las prácticas actuales en la educación inicial. Argentina. Ed. Homo Sapiens.
Erikson. (1973). El establecimiento de la confianza.
Gerstenhaber, Claudia, “Los límites, un mensaje de cuidado”, Buenos Aires, A.Z.Editora, 1997.

Hola Khaterina. El tema que elegiste es súper interesante y a la vez complejo. Como docentes nos toca mediar entre los límites establecidos en casa y los establecidos en la escuela, que muchas veces no concuerdan , encontrándonos allí con el desafío de concientizar y trabajar desde el diálogo sobre la importancia de que los límites en la infancia son un acto de amor.
ResponderBorrarHola Khaterina. Me parece muy relevante el tema que decidiste abordar como problemática.
ResponderBorrarLas conductas disruptivas son un desajuste en el desarrollo evolutivo del niño ya
que impiden crear y mantener relaciones sociales saludables con sus iguales y
con los adultos. En la primera infancia (18 meses a 4 años), las conductas
disruptivas que se observa son llantos, enojo, empujones, manotazos,
desobediencia, aislamiento, decir que “no” a todo.
Debemos tener presente que detrás de una conducta inapropiada suele haber
factores psicológicos que la desencadenan: sentimientos de abandono,
frustración, baja autoestima, falta de establecimiento de normas en el núcleo
familiar.
A través de nuestra observación, como docente, debemos medir estas situaciones que surgen en la sala, establecer normas para poner limites y proponer actividades para poderlas trabajar en conjunto con las familias.
Hola Khaterina . Es un tema muy interesante e importante. Como docente y padres es todo un desafío, la manera de trabajarlo desde casa y en la escuela y hacerlo desde el amor
ResponderBorrarHola!!! Tomé un tema similar para mi narrativa y demás esta decir que coincido totalmente con tus palabras. Los límites son sanos y necesarios, siempre con amor y respeto hacia el otro. Es una gran tarea para nosotros los adultos poner límites para el futuro de las infancias y su encuentro con las experiencias del día a día. Un gusto leerte!
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